Laura Aguilar C.
Te invito a escuchar mi podcast, un espacio que he creado con el corazón, donde comparto testimonios reales de mamás que, como tú o como yo, han vivido la pérdida de un hijo.
Cada episodio es un acto de amor, de conciencia y de compañía.
Como tanatóloga, mi intención es acompañarte en tu proceso y recordarte que no estás sola.
Mi blog
VIVIR CON LA AUSENCIA
2 Diciembre 2025
Leer más
Cuando tenemos la triste situación de despedir a alguien porque ha fallecido, la vida nos da un vuelco enorme que muy pocas veces y con mucha dificultad sabemos llevar encima de nosotros.
La gran pregunta es ¿Cómo vivir con un sufrimiento que no solo afecta mi vida, sino que además afecta a los que viven conmigo o a los que me rodean?
Ciertamente somos responsables de nuestros actos y de nuestra vivencia, no debemos culpar a los demás de lo que nos suceda en nuestra vida siempre y cuando seamos conscientes de nuestras propias maneras de actuar ante las pérdidas.
Es demasiado pesado ser fuerte y muchas veces ser fuerte en todo momento, considero que una de las cosas más importantes que tenemos por hacer cuando estamos en duelo en SER PACIENTES CON NOSOTROS MISMOS, y eso no se puede hacer de la noche a la mañana sino, hasta que nos damos cuenta y reconocemos que estamos en un proceso de pérdida, porque al momento de reconocerlo, nos damos cuenta también de lo vulnerable que somos y de lo extraviados que podemos estar ente una situación así.
Nada, pero nada puede cambiar el pasado, nada puede hacer que las cosas vuelvan a estar como antes, pero lo que sí podemos hacer es reconocerlo, hablarlo y ¿por qué no? pedir ayuda, pues siempre habrá alguien dispuesto a ayudarnos, a escucharnos y a brindarnos la mano y el apoyo que tanto necesitamos.
No temamos estar del lado de los que necesitan ayuda, estar del lado de los vulnerables y permitámonos vivir lo que sentimos, recuerda esta frase siempre:
VIVE LO QUE SIENTES
Gracias por leerme y me uno contigo en el sentir y en el salir adelante.
Mi Libros
Mujer Amada, Mujer Valiosa
En este libro comparto 10 consejos breves y sencillos que me han ayudado a fortalecer mi autoestima y a entender el valor de amarme primero, sin ego y con conciencia.
Lo escribí pensando en la mujer, pero sé que también los hombres necesitan reconectar con su amor propio.
Es una invitación a mirarte con amor, a reconocerte y a dejar que los demás te amen desde ese lugar auténtico.
La tanatología no viene a darte respuestas rápidas ni a decirte que «todo pasará». Viene a acompañarte, a sostenerte en medio del dolor, a ayudarte a entender que tu tristeza es válida, que tu amor no terminó con la partida, y que tu proceso merece ser vivido con respeto y sin prisa.
Como tanatóloga, estoy aquí para caminar contigo, sin juicios, sin pretender curar lo que no se cura, pero sí acompañar lo que sí puede sanar: tu corazón, tu forma de mirar la vida, tu capacidad de volver a respirar con paz.
Tu duelo es único. Tu historia también. Y mereces un espacio donde puedas hablar, llorar, recordar y seguir amando.



He participado en más de 8 congresos especializados en duelo y acompañamiento emocional, donde he podido fortalecer mi formación como tanatóloga y compartir experiencias con otros profesionales.
Cada uno de estos espacios ha enriquecido mi compromiso de acompañar con empatía a quienes enfrentan la pérdida de un ser querido, especialmente a padres que han perdido a un hijo.